*La traductora, en la soledad de su oficio, se encuentra escindida entre el idealismo y la precariedad.

Manual de traducción de Juan Gabriel López Guix y Jacqueline Minett Wilkenson

 (*”El traductor” en el original, que no viene al caso aquí. Sin entrar, por el momento, en el debate sobre el uso correcto del género, será suficiente decir que no considero el masculino universal sino lo que es, una referencia a los hombres.)

Así es vivir de traductora. Pero, no quiero quedarme en los extremos, y ya no busco el medio. La nueva tarea es oscilar entre divisar cada punto y todas las posibilidades a lo largo del continuo, y dejar que se borren en una sola nubosidad.

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